El
Arrepentimiento Bíblico
El Permiso para reproducir esto está otorgado.
De
hecho, se le exhorta a que lo haga.
Hay
diferentes ideas en nuestros días acerca de lo que es el
“arrepentimiento”. Pero ¿están ellas basadas en
lo que las Escrituras enseñan? (2 Timoteo 3:16-17)? ¿Es meramente un
cambio de mente o hay mucho más involucrado en ello?
Vamos a mirar a algunas de las más claras y más precisas definiciones
bíblicas del arrepentimiento, comenzando con la enseñanza de Jesús acerca de Jonás
y los ninivitas:
Los hombres de Nínive se levantarán en el juicio contra
esta generación, y la condenarán; porque ellos se arrepintieron a
la predicación de Jonás, y he aquí más que Jonás en este lugar (Mateo 12:41).
Y los hombres de Nínive creyeron a
Dios, y proclamaron ayuno, y se vistieron de cilicio desde el mayor hasta el
menor de ellos.
Y llegó la noticia hasta el rey de Nínive, y se levantó de su
silla, se despojó de su vestido, y se cubrió de cilicio y se sentó sobre
ceniza. E hizo proclamar y anunciar en Nínive, por mandato del rey y de sus grandes, diciendo: Hombres y animales,
bueyes y ovejas, no gusten cosa alguna; no se les dé alimento, ni beban
agua; sino cúbranse de cilicio hombres y animales, y clamen a Dios
fuertemente; y conviértase cada uno de su mal camino, de la rapiña que
hay en sus manos. ¿Quién sabe si se volverá y se arrepentirá Dios, y
se apartará
Los ninivitas se humillaron y clamaron fuertemente a Dios, convirtiéndose
cada uno de su mal camino. Según la autoridad final, esto constituye el “arrepentimiento”, a diferencia de lo que algunos en nuestros días
equivocadamente quieren que nosotros creamos – un simple “cambio de mente”.
Otro buen ejemplo de arrepentimiento es la enseñanza de Jesús acerca
del hijo pródigo:
Y volviendo en sí, dijo: ¡Cuántos
jornaleros en casa de mi padre tienen abundancia de pan, y yo aquí perezco de
hambre! Me levantaré e iré a mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti. Ya no
soy digno de ser llamado tu hijo; hazme
Jesús declaró que la humildad del pródigo, su compunción,
reconocimiento del pecado y regreso a su Padre, hicieron que el volviera de
nuevo a la vida de su estado espiritual de muerte y perdición:
Porque
este mi hijo muerto era, y ha revivido; se
había perdido, y es hallado. Y comenzaron a
regocijarse (Lucas 15:24).
Esto es obviamente muerte y vida espirituales, ya que el pródigo no
fue afectado físicamente por esta muerte.
¿Cuán
Importante es Arrepentirse?
Pedro enseñó que el arrepentimiento es el remedio para la
muerte:
El Señor no retarda su promesa,
según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no
queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento (2
Pedro 3:9).
No solamente fue el
arrepentimiento el mensaje de Juan el Bautista (Mat. 3:1,2),
sino que Jesús continuó el mensaje de Juan después que éste fue
aprisionado. No hay mayor sanidad en el mensaje de uno que cuando está
respaldado por el mensaje
Cuando
Jesús oyó que Juan estaba preso, volvió a Galilea ... Desde entonces
comenzó Jesús a predicar, y a decir: Arrepentíos, porque el reino de
los cielos se ha acercado (Mat.
4:12,17).
Otros
Ejemplos Bíblicos
El
arrepentimiento de David después de su adulterio y asesinato incluyó el
reconocimiento de su pecado (2 Samuel 12:13). Observe su oración sincera y
de corazón en el Salmo 51.
Por otro lado, Saúl estaba más preocupado de ser honrado delante del pueblo
que de mostrar verdadera humildad con respecto a su desobediencia:
Y
él dijo: Yo he pecado; pero te ruego
que me honres delante de los ancianos de mi pueblo y delante de
La reacción de Pedro hacia su propio pecado (negar a Jesús tres veces) fue el llanto
amargo:
Entonces,
vuelto el Señor, miró a Pedro; y Pedro se acordó
de la palabra del Señor, que le había dicho: Antes que el gallo cante, me
negarás tres veces. Y Pedro,
saliendo fuera, lloró amargamente (Lucas
22:61,62).
¡Cuán sabio es seguir el
consejo de
Acercaos a Dios, y él se acercará a
vosotros.
Pecadores, limpiad las manos; y vosotros los de doble ánimo,
purificad vuestros corazones. Afligíos, y lamentad, y llorad.
Vuestra risa se convierta en lloro, y vuestro gozo en tristeza. Humillaos
delante del Señor, y él os exaltará (
¿Cómo
Obtener Perdón y Misericordia?
Para
obtener perdón y misericordia del Señor, Isaías aconseja, “Deje el impío
su camino, y el hombre inicuo sus
pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia,
y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar” (Isaías 55:7).
Observe que dice que Dios “será amplio en perdonar” pero según el contexto, eso
está condicionado a que el impío deje sus caminos y pensamientos malvados, y se
vuelva al Señor.
El Profeta
Por tanto, oh rey, acepta mi consejo: tus pecados
redime con justicia, y tus iniquidades haciendo misericordias para con los
oprimidos, pues tal vez será eso una prolongación
de tu tranquilidad (
El hijo
de Nabucodonosor, Belsasar, no se humilló
aunque él sabía
Y oré a Jehová mi Dios e hice confesión, ... hemos pecado, hemos cometido iniquidad, hemos
hecho impíamente, y hemos sido rebeldes, y nos hemos apartado de tus
mandamientos y de tus ordenanzas... y no hemos implorado el favor
de Jehová nuestro Dios, para convertirnos de nuestras maldades y entender tu
verdad (
Jeremías
aconsejó a los oficiales y al pueblo: “mejorad ahora vuestros caminos
y vuestras obras, y oíd la voz de Jehová vuestro Dios” (Jeremías 26:13).
Salomón oró, “Si el cielo
se cerrare y no lloviere, por haber ellos pecado
contra ti, y te rogaren en este lugar y confesaren tu nombre, y se volvieren
Y
ellos volvieren en sí en la tierra donde fueren llevados cautivos;
si se convirtieren y oraren a ti en la tierra de su cautividad, y
dijeren: pecamos, hemos hecho inicuamente, impíamente hemos
hecho; si se convirtieren a ti de todo su corazón y de toda su
alma en la tierra de su cautividad, donde los hubieren llevado cautivos, y
oraren hacia la tierra que tú diste a sus padres, hacia la ciudad que tú elegiste,
y hacia la casa que he edificado a tu nombre (2 Crónicas
6:37,38).
En el
libro de Ezequiel, el Señor ordenó que una marca fuera puesta en las frentes de
aquellos que “gimen y que claman a causa de todas las abominaciones
(pecados) hechas en la ciudad (9:4) para protegerlos de ser asesinados (9:6). Algún tiempo después, Dios
hizo que Ezequiel profetizara:
Así
dice Jehová el Señor: Convertíos y volveos de vuestros ídolos, y
apartad vuestro rostro de todas vuestras abominaciones (14:6).
Ezequiel
enseñó que “el alma que pecare, ésa morirá” (18.20). Sin embargo, Dios tiene un remedio:
Mas
el impío, si se apartare de todos sus pecados que hizo, y guardare todos mis
estatutos e hiciere según el derecho y la justicia, de cierto vivirá; no morirá. Todas las transgresiones que
cometió, no le serán recordadas; en su
justicia que hizo vivirá. ¿Quiero yo la muerte
No hay ningún cristiano que alguna
vez haya vivido que no haya sido tentado al pecado, pero el Espíritu Santo dio
una verdad relevante y consoladora a los cristianos
de Corinto que se extiende hasta nosotros hoy:
No
os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana;
pero fiel es Dios que no os dejará ser tentados más de lo que podéis
resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para
que podáis soportar (1 Cor. 10:13).
Todos
seremos tentados pero ninguno tiene por qué ceder a la tentación. ¿De qué
otra manera podríamos nosotros evitar el pecado? El Apóstol Pablo
nos dio visión que puede ser una salvaguarda para nuestras
Porque
los que son de la carne piensan en las cosas de la carne;
pero los que son del Espíritu, en las cosas del Espíritu. Porque
el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz (Romanos 8:5,6).
Muchos maestros populares
en nuestros días erróneamente proclaman que todos los pecados de los cristianos – pasados, presentes y futuros – han sido ya perdonados. En contraste, la Biblia
cita condiciones para ser perdonados después que se ha experimentado la
verdadera regeneración:
Si confesamos nuestros pecados,
él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad
(1 Juan 1:9).
El
Apóstol Juan – que era salvo – se incluía a sí mismo aquí usando el pronombre
“nosotros”. Esta confesión de pecados a Dios debe estar también combinada
con la voluntariedad de renunciar a esos
pecados:
El que encubre sus pecados no prosperará;
mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia
(Proverbios 28:13).
El Señor Jesús dio otro
condición relevante para recibir el perdón, de la que pocos en nuestros días
tienen deseos de predicar:
Porque
si perdonáis a los hombres sus ofensas, os
perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial. Mas si no
perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre celestial os
perdonará vuestras ofensas (Mateo 6:14,15).
Jesús está
dirigiendo su enseñanza a sus propios discípulos que vinieron a El (5:1,2). Observe también en Mateo
6:14,15 que Jesús les dijo que “vuestro Padre” no os
perdonará vuestras ofensas si vosotros no perdonáis a los hombres sus
ofensas. El no puede estar hablando a gente no salvada ya que ellos no
tendrían a Dios
El Rey David escribió, “Bienaventurado aquél cuya transgresión ha sido
perdonada, y cubierto su pecado” (Salmo 32:1) y dijo cómo él había obtenido el
perdón:
Mi
pecado te declaré y no encubrí mi iniquidad. Dije: Confesaré mis
transgresiones a Jehová, y tú perdonaste la maldad de mi pecado (Salmo 32:5).
El perdón no viene en forma
automática,
El consejo del Dios Soberano a través de Isaías fue:
Lavaos y
limpiaos;
quitad la iniquidad de vuestras obras de delante de mis ojos; dejad de
hacer lo malo; aprended a hacer el bien; buscad el juicio,
restituid al agraviado, haced justicia al huérfano, amparad a la viuda.
Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren
Dios es compasivo y misericordioso, no queriendo que ninguno
se pierda, sino que todos procedan al arrepentimiento (2 Pedro 3:9) pero
nosotros debemos hacer nuestra parte según está registrada en las Santas
Escrituras.
La Biblia no enseña que los cristianos están
ya perdonados aun antes de que sus pecados futuros sean
cometidos. No deje que los falsos maestros de nuestros días lo
engañen. Presten atención al mensaje de la Escrituras:
El
Arrepentimiento es Fundamental para el Cristianismo
El escritor de Hebreos
enseñó (entre otras enseñanzas elementales) que el arrepentimiento es un principio fundamental cristiano:
Por tanto, dejando ya los rudimentos de la doctrina
de Cristo, vamos adelante a la perfección; no
echando otra vez el fundamento
Pronto examinaremos algunas de las “obras muertas”. Pablo dijo a los cristianos romanos que el pecado
lleva a la muerte espiritual (Romanos 6:16) y
Santiago advirtió cómo ocurre esta "muerte":
Sino que cada uno es tentado, cuando
de su propia concupiscencia es atraído y seducido. Entonces, la concupiscencia,
después que ha concebido, da a luz el pecado; y
el pecado, siendo consumado, a la luz la muerte. Amados hermanos míos, no
erréis. (
Estas fueron las enseñanzas
básicas y elementales de la iglesia primitiva que raramente se repiten en
nuestros días y aun peor, que son negadas por los maestros de la eterna
seguridad.
El
Verdadero Arrepentimiento produce “Fruto”
En
el momento
Haced, pues, frutos dignos de
arrepentimiento. Y no
comencéis a decir dentro de vosotros mismos: Tenemos a Abraham por padre; porque os digo que Dios puede levantar hijos a
Abraham aun de estas piedras. Y ya también el hacha está puesta a la raíz
de los árboles; por tanto, todo árbol que no
da buen fruto se corta y se echa en el fuego. Y la gente le
preguntaba, diciendo: Entonces, ¿Qué haremos? Y
respondiendo, les dijo: El que tiene dos túnicas, dé al que no
tiene; y el que tiene qué comer, haga lo
mismo. Vinieron también unos publicanos para ser bautizados, y le
dijeron: Maestro, ¿qué haremos? El les dijo: No
exijáis más de lo que os está ordenado. También le preguntaron unos
soldados, diciendo: Y nosotros, ¿qué haremos? Y les
dijo: No hagáis extorsión a nadie, ni calumniéis;
y contentaos con vuestro salario.
Observe
la responsabilidad humana involucrada. ¿Estaba Juan
enseñando una salvación por medio de “obras”? De
ningún modo. El padre de Juan, Zacarías, profetizó acerca de él
bajo la inspiración
La
enseñanza de Jesús acerca de los justos fue muy similar e incluía acción de la
parte de los redimidos o los “benditos”:
Entonces el Rey dirá a los de su derecha:
Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros
desde la fundación
Jesús
enseñó, “Esforzaos a entrar por la puerta angosta;
porque os digo que muchos procurarán entrar, y no podrán” (Lucas 13:24). Pero “la
gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo” (Juan 1:17).
Aunque
esto está en conflicto con el falso mensaje de “gracia” de hoy en día, ésta es
la verdadera gracia Bíblica del Dios
Todopoderoso. Escoja a quién creer – al que tiene toda autoridad en el
cielo y en la tierra (Mateo 28:18) o a los
impíos convertidores de la gracia de hoy (Judas 3,4).
Demuestre
Su Arrepentimiento y Manténganse
Mientras que no éramos salvos, nosotros producíamos fruto
para muerte (Rom 7:5). Pero ahora debemos producir buen fruto para
evitar el ser cortados y arrojados en el fuego (Mat. 3:10). Esto requiere acción de nuestra parte que no puede ser una
salvación por “obras” ya que Jesús encomió el mensaje de Juan (Mateo 11:11). El mensaje estándar
... que anuncié ...
que se convirtiesen a Dios, haciendo obras dignas de arrepentimiento (Hechos 26:20).
Jesús nos hace libres de la
esclavitud del pecado (Juan 8:34-36) pero después de la salvación inicial,
Pablo enseñó a los cristianos a persistir en
buscar la inmortalidad, a continuar en el Espíritu y a hacer morir el pecado
para vivir:
Vida
eterna a los que, perseverando en bien hacer, buscan
gloria y honra e inmortalidad (Romanos
2:7).
Porque si
vivís conforme a la carne, moriréis, mas si por el Espíritu hacéis morir las
obras de la carne, viviréis (Romanos
8:13).
La
responsabilidad humana y el libre albedrío están también claros en el consejo
de Pablo al Pastor Timoteo cuando le dice “no
participes en pecados ajenos. Consérvate puro” (1 Timoteo 5:22).
En forma similar, Juan aconsejó a
sus hijos “guardarse de los ídolos” (1 Juan 5:21).
Alguno pudiera alegar, “pero nosotros no estamos bajo la
ley”.
Cierto, nosotros no estamos bajo la ley ceremonial, pero b> nosotros todavía
estamos bajo la ley moral
Santiago enseñó qué clase de
religión es aceptable a Dios y de qué debían guardarse los cristianos:
La religión pura y sin mácula delante de Dios el
Padre es ésta: Visitar a los huérfanos y a las viudas en sus
tribulaciones y guardarse sin mancha
Estas todas son enseñanzas de la verdadera gracia. El problema, entonces,
estriba en aquellos que tienen un punto de vista
distorsionado acerca de la gracia.
Escudriñe
Su Corazón y Libérese
El consejo siguiente de los Salmos
puede ser de gran beneficio para aquellos que desean mantener un camino santo
delante de Dios:
Temblad y no pequéis; meditad
en vuestro corazón estando en vuestra cama, y callad (Salmo 4:4).
Confesaré
mi maldad, y me contristaré por mi pecado (Salmo 38:18)
Consideré
mis caminos, y volví mis pies a tus testimonios (Sal
119:59)
Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; pruébame y conoce mis pensamientos; y ve si hay
en mí camino de perversidad, y guíame en el camino eterno (Salmo
139:23,24).
Estas
clases de oraciones nos ayudarán a mantener un corazón puro, que es vital ya
que estos son los que estarán en el lugar santo de Dios (Salmo 24:3,4). “Mantener la fe y la buena conciencia” nos preservará de naufragios
espirituales (1 Timoteo 1:19).
Pedro y Pablo nos dieron otras
importantes salvaguardas y ordenanzas:
Desechando,
pues, toda malicia, todo engaño, hipocresía, envidias, y todas las
detracciones, desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no
adulterada, para que por ella crezcáis en salvación (1 Pedro
2:1,2).
Porque : El que quiere amar la vida y ver días buenos, refrene su
lengua de mal, y sus labios no hablen engaño; apártese
Por lo cual, oh amados,
estando es espera de estas cosas (la morada de la justicia, V. 13), procurad
con diligencia ser hallados por él sin mancha e irreprensibles, en paz. (2 Pedro 3.14).
Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros:
fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es
idolatría; cosas por las cuales la ira de Dios viene sobre los hijos de
la desobediencia, en
las cuales vosotros también anduvisteis en otro tiempo cuando vivíais en
ellas. Pero ahora, dejad también vosotros todas estas cosas:
ira, enojo, malicia, blasfemia, palabras deshonestas de vuestra boca. No
mintáis los unos a los otros, habiéndoos despojado del viejo hombre con sus
hechos, y revestido del nuevo, el cual conforme a la imagen del que lo creó se
va renovando hasta el conocimiento pleno (Colosenses
3:5-10).
Para liberarnos del pecado a fin
de regresar a Dios ha existido desde hace mucho tiempo un mandato bíblico:
Si de todo
corazón os volvéis a Jehová, quitad los dioses ajenos y a Astarot de
entre vosotros, y preparad vuestro corazón a Jehová, y sólo a El servid (1 Samuel 7:3).
Echad
de vosotros todas vuestras transgresiones con que habéis pecado, y haceos un corazón nuevo y un espíritu nuevo. ¿Por qué moriréis,
casa de
El
Verdadero Arrepentimiento Incluye Dolor Santo y Vergüenza
El verdadero arrepentimiento
también se manifiesta en dolor, vergüenza por aquellos actos pecaminosos
cometidos y en un deseo ferviente de hacer las cosas correctamente:
Porque cuando erais esclavos
Porque la tristeza que es según Dios produce
arrepentimiento para salvación, de que no hay que arrepentirse; pero la tristeza
Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado; al corazón contrito y humillado no
despreciarás tú, oh Dios (Salmo 51:17).
Por otro lado, los impíos están
vacíos del temor de Dios y el dolor que lleva a la salvación:
La iniquidad
Un buen punto clave de la condición de su corazón, entonces, es:
¿Teme usted a Dios y aborrece su pecado, o está usted entre los impíos anteriormente
descritos?
Actos
que Llevan a la Muerte
¿No sabéis que los injustos no
heredarán el reino de Dios? No erréis; ni os fornicarios, ni los idólatras,
ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones, ni los
ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los
estafadores, heredarán el reino de Dios (1 Corintios
6:9,10).
Porque sabéis esto, que ningún
fornicario, o inmundo, o avaro, que es idólatra, tiene herencia en el reino de
Cristo y de Dios. Nadie os engañe con palabras vanas, porque por estas cosas viene
la ira de Dios sobre los hijos de desobediencia (Efesios
5:5,6).
Y manifiestas son las obras de la carne, que
son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría,
hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones,
herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a
éstas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes,
que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios (Gálatas 5:19-21).
Pero los
cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y
hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago de
fuego y azufre, que es la muerte segunda (Apocalipsis
21:8).
¿Qué
esperanza tiene el infortunado cristiano que caiga en tales pecados después de su salvación
inicial? Estas abominaciones deben ser confesadas y abandonadas, buscando
el perdón de Dios. Jesús enseñó que el pródigo volvió a vivir
después de una completa ruptura con su relación con las rameras (Lucas 15:24,32). Lo mismo puede ser establecido acerca de David
después que él humildemente buscó el perdón del Señor
por su pecado sexual y su asesinato (Salmo 51). ¿Se mantuvo David salvo durante su detestable pecado antes de arrepentirse?
No, según el Soberano Dios que habló Apocalipsis 21:8 desde su propio trono después que
la obra infinita del Señor Jesús fuera completada. Dios no hizo
excepciones con nadie, incluyendo a un hombre que
escribió parte de la Biblia. Gracias a Dios, David se arrepintió antes
que muriera. Muchos no lo hacen. Ezequiel
explica lo que le sucedió espiritualmente al Rey David durante
ese período oscuro de su vida:
Mas si el justo se apartare de su
justicia y cometiere maldad, e hiciere conforme a todas las abominaciones que
el impío hizo, ¿vivirá él? Ninguna de las justicias que hizo le serán
tenidas en cuenta; por su rebelión con que
prevaricó, y por el pecado que cometió, por ello morirá (Ezequiel 18:24).
... La justicia
Similarmente a lo que Jesús enseñó
sobre el pródigo, Pablo dijo al los cristianos
romanos:
Porque si
vivís conforme a la carne, moriréis, mas si por el Espíritu hacéis morir las
obras de la carne, viviréis (Romanos 8:13).
Aquellos que son espirituales,
pueden ayudar a restaurar a los hermanos caídos:
Hermanos,
si alguno de entre vosotros se ha extraviado de la verdad, y alguno le hace
volver, sepa que el que haga volver al pecador de su camino, salvará de
muerte un alma, y cubrirá multitud de pecados (Santiago
5:19,20).
Hermanos, si
alguno fuere sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales,
restauradle con espíritu de mansedumbre, considerándote
a ti mismo, no sea que tú también seas tentado (Gálatas
6:1).
Si alguno viere a su hermano cometer pecado que no
sea de muerte, pedirá, y Dios le dará vida; esto
es para los que cometen pecado que no sea de muerte. Hay pecado de
muerte por el cual yo no digo que se pida. Toda injusticia es pecado,
pero hay pecado no de muerte (1 Juan 5:16,17).
Hacer
Restitución
Los ladrones deben devolver lo que
ellos robaron:
El ladrón
hará completa restitución; si no tuviere con qué, será vendido por su hurto. Si fuere
hallado con el hurto en la mano, vivo, sea buey o asno u oveja, pagará el
doble. Si alguno hiciere pastar en campo o viña, y
metiere su bestia en campo de otro, de lo mejor de su campo y de lo mejor de
su viña pagará. Cuando se prendiere fuego, y
al quemar espinos quemare mieses amontonadas o en pie, o campo, el que encendió
el fuego pagará lo quemado. Cuando alguno diere a su
prójimo plata o alhajas a guardar, y fuere hurtado de la casa de aquel hombre,
si el ladrón fuere hallado, pagará el doble.... En toda clase de fraude, ... el que los
jueces condenaren, pagará el doble a su prójimo...
Mas si (el animal) le hubiere sido hurtado, resarcirá a su dueño. Pero si alguno hubiere tomado prestada bestia de su prójimo, y
fuere estropeada o muerta, estando ausente su dueño, deberá pagarla.
Si alguno engañare a una doncella que no fuere desposada, y durmiere con ella, deberá dotarla y tomarla por mujer. Si su
padre no quisiere dársela, él le pesará plata conforme a la dote de las
vírgenes (Éxodo 22:3-17).
¿Se aplica la restitución a nosotros bajo el Nuevo Pacto? ¡Sí! Ante la
voluntariedad de Zaqueo de hacer restitución a los otros que él había engañado,
Jesús declaró que esto mostraba que la salvación había llegado a él:
Entonces Zaqueo, puesto en pie, dijo al Señor: He
aquí, Señor, la mitad de mis bienes doy a los pobres; y
si en algo he defraudado a alguno, se lo devuelvo cuadruplicado. Jesús
le dijo: Hoy ha venido la salvación a esta casa;
por cuanto él también es
hijo de Abraham. Porque el Hijo del Hombre vino
a buscar y a salvar lo que se había perdido (Lucas 19:8-10).
Pero en el caso de un ladrón
arrepentido moribundo, que no pudiera resarcir lo que robó bajo su condición,
aun así será perdonado (Lucas 23:42,43).
Una
Lista que Resume
Aunque no sea una lista
exhaustiva, hemos visto las siguientes verdades citadas en la Biblia:
·
Clame fuertemente a Dios y
conviértase del mal camino y de la rapiña (Jonás 3:5-10).
·
Reconozca
que ha pecado contra el cielo y contra Dios y que no es ya digno de ser llamado
su hijo (Lucas 15:17-21; 2 Samuel 12:13).
·
Llore amargamente por el pecado
(Lucas 22:61,62).
·
Acérquese
a Dios, limpie sus manos; purifiquer sus corazones, aflíjase, lamente y
llore; cambie su risa en llanto y su gozo en tristeza; humíllese
ante Dios (Santiago 4:8-10).
·
Deje sus caminos impíos y sus
malos pensamientos y vuélvase al Señor (Isaías
55:7).
·
Redima los pecados con justicia y
las iniquidades haciendo misericordia con los oprimidos (
·
·
Mejore sus caminos y sus obras y
obedezca al Señor (Jeremías 26:13).
·
Confiese el nombre de Dios y
conviértase del pecado (1 Reyes 8:35).
·
Vuelva en usted, ore a Dios y
conviértase a Dios de todo corazón y con toda el alma (2 Crónicas 6:37,38).
·
Busque la salida que Dios ha
provisto para resistir firme la tentación (1 Corintios
10:13).
·
Siembre
para el Espíritu para segar vida eterna; no se
canse de hacer bien; haga bien a todos mayormente a la familia de la
fe (Gálatas 6:8-10).
·
Gima y clame a causa de todas las
abominaciones (Ezequiel 9:4)
·
Conviértase, vuélvase de sus ídolos
y aparte su rostro de todas sus abominaciones (Ezequiel
14:6).
·
Apártese
de todos sus pecados que hizo y guarde todos los estatutos de Dios, haga según
el derecho y la justicia. Considere todas las ofensas cometidas y
vuélvase de ellas. ¡Arrepiéntase!
Conviértase de todas sus impiedades. Apártese de todas sus impiedades que
usted ha cometido y hágase un corazón nuevo y un espíritu nuevo (Ezequiel 18:21,23,27,28,30,31).
·
Confese sus pecados (1 Juan 1:9).
·
No encubra pecados, confiéselos y apártese
de ellos para hallar misericordia (Proverbios
28:13).
·
Reconozca
su pecado ante Dios y no encubra su iniquidad; confiese
sus transgresiones al Señor (Salmo 32:5).
·
Lávese
y límpiese. Quite la iniquidad de sus obras de delante de los ojos de
Dios. Deje de hacer lo malo, aprenda a hacer el bien, busque el juicio,
restituya al agraviado, haga justicia al huérfano, ampare a la viuda (Isaías
1:16-18).
·
Arrepiéntase de las obras muertas
(Hebreos 6:1).
·
Produzca
(buen) fruto manteniéndose en su arrepentimiento y evite el ser cortado y
echado en el fuego (Mateo 4:12-17; Mateo 25:34-36; Lucas
3:8-14).
·
Esfuércese
a entrar por la puerta angosta (Lucas 13:24).
·
Arrepiéntase y conviértase a Dios
y haga obras dignas de arrepentimiento. (Hechos
26:20).
·
Persevere en hacer bien, busque
gloria, honor e inmortalidad para que pueda tener vida eterna (Romanos 2:7).
·
No viva conforme a la carne, sino
conforme al Espíritu haciendo morir las obras de la carne y vivirá (Romanos 8:13).
·
No participe en los pecados ajenos
y consérvese puro (1 Timoteo 5:22).
·
Guárdese de los ídolos (1 Juan
5:21).
·
Manténgase sin mancha de este
mundo (Santiago 1:27).
·
Medite en su cama y calle (Salmo
4:4).
·
Considere sus camino y vuelva sus
pies a los testimonios de Dios (Salmo 119:59).
·
Pida a Dios que examine su corazón
y lo conozca, que lo pruebe y conozca sus pensamientos para ver si hay en usted
camino de perversidad y que lo guíe por el camino eterno (Salmo 139:23,24).
·
Mantenga la fe y la buena
conciencia (1 Timoteo 1:19)
·
Deseche
toda malicia y engaño, hipocresía, envidia, y todas las detracciones;
desee la leche espiritual no adulterada (1 Pedro 2;1,2)
·
Guarde
su lengua
·
Procure con diligencia ser hallado
por Dios sin mancha, irreprensible y en paz (2 Pedro 3:14)
·
Haga
morir en usted lo terrenal, deje la ira, el enojo, la malicia, la blasfemia,
las palabras deshonestas de su boca; no mienta (Colosenses
3:5-10)
·
Deje
los dioses ajenos (1 Samuel 7:3) y las ofensas
cometidas: busque un nuevo corazón y un nuevo espíritu (Ezequiel 18:31)
·
Avergüéncese de sus pecados
pasados (Romanos 6:20-22)
·
Contrístese según Dios y tenga un
ferviente deseo de limpiarse (2 Corintios
7:10,11).
·
Tenga un corazón contrito y
humillado (Salmo 51:17).
·
Tema a Dios y aborrezca su pecado
(Salmo 36:1,2)
·
Evite
todos los pecados que aparecen en 1 Corintios
6:9,10; Efesios 5:5-7; Gálatas 5:19-21 y Apocalipsis
21:8)
·
Restituya
aquellas cosas que usted robó (Exodo
22:3-17; Lucas 19:8-10)
Un
Poema sobre el Arrepentimiento
Arrepentirse
es dejar el pecado
Que
tanto habíamos amado,
Y
demostrar que nos duele
No
haciéndolo nunca más.
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