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Existen muchas contradicciones mortales a la seguridad eterna, en la
Escritura. En el Corazón de esta
doctrina no-Cristiana esta el concepto de que una vez que una persona es salva
(una persona justa) no morirá espiritualmente por su pecado. La claridad de las Escrituras, a lo
contrario, es abrumadora desde Génesis hasta Apocalipsis empezando con la
primera vez que Dios habló a Adán, la cual fue el su único mandamiento para que
él observara y la consecuencia de la desobediencia:
y le dio este mandato: “Puedes comer de todos los árboles del jardín,
pero del árbol del conocimiento del bien y del mal no deberás comer. El día que
de él comas, ciertamente morirás.”
(Génesis 2:16,17 NVI)
Adán era justo
y vivía en el jardín del Edén, un paraíso únicamente para los justos. Fue expulsado del él después que pecó y
murió, como se le advirtió. Adán murió
espiritualmente el mismo día en que
peco, pero vivió físicamente muchos años después hasta llegar a 930 años de
edad (Genesís 5:5). Mientras que Dios
daba su primer testimonio a un hombre justo, acerca del pecado, concerniente a
su muerte espiritual a través del pecado, la primer mentira del diablo fue
formulada para hacer que Eva hiciera a un lado esta eterna verdad, lo cual guió
a su desobediencia y a la muerte espiritual.
Por favor note que Eva nunca pecó
hasta que fue engañada a pensar que el pecado no traería su propia muerte
espiritual. Además, la doctrina de
seguridad eterna es idéntica a la
primer mentira del diablo, es decir, que el justo no morirá espiritualmente a
través del pecado:
Pero la
serpiente le dijo a la mujer:
¡No es cierto, no van a morir! (Génesis 3:4 NVI)
Esta misma consecuencia de desobediencia para
el justo es repetida después por el
profeta Ezequiel:
Por otra parte, si un justo se desvía de su
buena conducta y hace lo malo, y yo lo hago caer y tú no se lo adviertes, él
morirá sin que se le tome en cuenta todo el bien que haya hecho. Por no
haberle hecho ver su maldad, él
morirá por causa de su pecado, pero yo te pediré cuentas de su
muerte. (Ezequiel 3:20 NVI)
Si
el justo se aparta de la justicia y hace lo malo y practica los mismos actos
repugnantes del malvado, ¿merece vivir? No, sino que morirá por causa de su infidelidad y de sus pecados,
y no se recordará ninguna de sus obras justas. (Ezequiel
18:24 NVI)
Cuando
el justo se aparta de la justicia, cae en la maldad y muere, ¡pero muere por su maldad! (Ezequiel
18:26 NVI)
Si
yo le digo al justo: ‘¡Vivirás!,
pero él se atiene a su propia justicia y hace lo malo, no se le tomará en
cuenta su justicia, sino
que morirá por la maldad que cometió. (Ezequiel 33:13 NVI)
Si el justo se aparta de su
justicia y hace lo malo, morirá a causa de ello. (Ezequiel
33:18 NVI)
Claramente, una persona justa puede morir
espiritualmente debido a su pecado, el cual nuevamente es la antítesis de la
enseñanza de la seguridad eterna.
Las advertencias al justo en el
Nuevo Testamento acerca de morir a través del pecado se repiten, especialmente
por Pablo y Santiago. La familiaridad
entre estos pasajes y los de Génesis 2:17 y Ezequiel es evidente:
Porque si ustedes viven conforme a ella, morirán;
pero si por medio del Espíritu dan muerte a los malos hábitos del cuerpo,
vivirán. (Romanos
8:13 NVI)
¿Acaso no saben ustedes que, cuando se
entregan a alguien para obedecerlo, son esclavos de aquel a quien obedecen?
Claro que lo son, ya sea del pecado que lleva a la muerte, o de la
obediencia que lleva a la justicia...? (Romanos 6:16 NVI)
Esas Escrituras están dirigidas a los santos en Roma, los cuales eran justos:
Les escribo a todos ustedes, los amados de
Dios que están en Roma, que han sido llamados a ser santos. Que Dios
nuestro Padre y el Señor Jesucristo les concedan gracia y paz. Ante todo, por
medio de Jesucristo doy gracias a mi Dios por todos ustedes, pues en todo el
mundo se habla bien de su fe. (Romanos 1:7,8 NVI)
Por cierto, si el lector comparare Romanos
8:13 a Gálatas 5:19-21 y 6:8,9, en donde Pablo escribe la misma verdad en tres
maneras distintas resulta, sin margen de error, que se estaba refiriendo a la muerte espiritual del justo (no a la
muerte física) porque aquellos que vive
n de acuerdo a la naturaleza pecadora por cuanto él compara morirán en Romanos 8:13 a no heredarán el reino de Dios en Gálatas
5:19-21 y cosechará destrucción en
lugar de cosechará vida eterna en
Gálatas. 6:8,9. Aparentemente Pablo advirtió repetidamente a los Cristianos
de esta posibilidad, no como en nuestro día oscuro en que se niegan estas
mismas verdades eternas. Especialmente
enfocada en Gálatas 5:21.
Santiago describe el proceso del
pecado, el cual lleva a la muerte espiritual del justo:
Todo lo contrario, cada uno es tentado cuando
sus propios malos deseos lo arrastran y seducen. Luego, cuando el deseo ha
concebido, engendra el pecado; y el pecado, una vez que ha sido consumado, da a
luz la muerte. Mis queridos hermanos, no se engañen. (Santiago 1:14-16 NVI)
Como ya se demostró, este proceso de pecar
hacia la muerte espiritual viene desde el Huerto del Edén, después a Ezequiel,
después a Pablo, el maestro de la gracia. Santiago elabora esta verdad eterna al final
de su propia epístola:
Hermanos míos, si alguno de ustedes se
extravía de la verdad, y otro lo hace volver a ella, recuerden que quien hace
volver a un pecador de su extravío, lo salvará de la muerte y cubrirá
muchísimos pecados. (Santiago 5:19,20 NVI)
Vea como el extraviarse de la verdad (un nombre de Jesús en Juan 14:6)
es arriesgar el alma de la persona justa a muerte
(eterna). Pero si esa misma persona es
traída de donde se había extraviado, su alma
será salva una vez más en la verdad. Aquí también se muestra la verdad de que una
persona salva puede convertirse en pecadora
de nuevo, al extraviarse de la verdad.
El mismo Señor enseñó como puede el justo prevenirse
en contra de su propia muerte espiritual:
Ciertamente les aseguro que el que cumple mi
palabra, nunca morirá. (Juan 8:51 NVI)
Claramente, el Señor no estaba hablado de
muerte física, ya que mucha gente justa permaneció fiel hasta el fin, al igual
que el Apóstol Pablo, y aun así murieron físicamente. Nuevamente, ya que Pablo murió físicamente,
Jesús no podía estarse refiriendo a la muerte física. De ahí que el Señor previó la muerte
espiritual como simplemente mantener
su palabra o continuar obedeciendo hasta
el fin.
Jesús volvió a hablar de la misma seguridad eterna para la muerte
espiritual cuando dijo lo siguiente:
--Yo soy la resurrección y la
vida. El que cree en mí vivirá, aunque muera; y todo el que vive y cree
en mí no morirá jamás. ¿Crees esto? (Juan 11:25,26 NVI)
La palabra traducida “crees” en v. 26 es un
verso progresivo en el Griego. Jesús declaró que el justo nunca moriría espiritualmente en tanto
que mantenga este tipo de creencia, el cual se demuestra en otros lados como el
ser fiel, sumiso, obedeciendo la fe que
produce buen fruto y comportamiento santo.
En otras palabras, el Señor estaba diciendo en Juan 11 que si una persona justa tendría que continuar
creyendo para que no muriera espiritualmente, lo cual no siempre pasa. El Señor enseñó en otros lados que es posible
que un creyente se convierta en un no-creyente, en tal punto, como resultado,
él caería:
Los que están sobre las piedras son los que reciben
la palabra con alegría cuando la oyen, pero no tienen raíz. Éstos creen
por algún tiempo, pero se apartan cuando llega la prueba. (Lucas
8:13 NVI)
Esa fue la propia interpretación del Señor del
siguiente versículo:
Otra parte cayó sobre las piedras y, cuando
brotó, las plantas se secaron por falta de humedad. (Lucas
8:6 NVI)
Para salvaguardar su doctrina, los maestros de
la seguridad eterna (los distorcionadores de la Escritura) algunas veces
discuten increíblemente que la gente de Lucas 8:13 sólo tenían una fe espuria
y falsa, pero no es eso lo que el
texto indica-solo lo hace su propia teología equivocada. No sólo Lucas 8:13 dice que tal gente creía por algún tiempo, también dice que
reciben la palabra con alegría. La planta real y genuina de vida, comparada a la vida espiritual,
nació de la palabra de Dios, la cual fue recibida
con gozo. El problema es que tal no
continuó con Dios porque no pasaron la prueba de persecución de vida santa.
El recibir
la palabra como en Lucas 8:13 es la misma descripción de lo que le pasó a
Cornelio y a su casa quienes experimentaron
la verdadera salvación. Justo antes
que Pedro contara de nuevo lo que pasó con ellos leemos:
Los apóstoles y los hermanos de toda Judea se
enteraron de que también los gentiles habían recibido la palabra de Dios.
(Hechos 11:1 NVI)
De manera similar a eso hay dos Escrituras
adicionales que se refieren a otros que de igual modo recibieron la Palabra de Dios.
De acuerdo al contexto, lo cual describe que fueron salvos después de
recibir la palabra de Dios:
Pero cuando creyeron a Felipe, que anunciaba
el evangelio del reino de Dios y el nombre de Jesucristo, se bautizaban hombres
y mujeres. También creyó Simón mismo, y
habiendose bautizado, estaba siempre con Felipe; y viendo las señales y grandes
milagros que se hacían, estaba atónito.
Cuando los apóstoles que estaban en Jerusalén oyeron que Samaria había recibido la palabra de Dios, enviaron a
ella a Pedro y a Juan: (Hechos 8:12-14, RV60)
Y éstos eran más nobles que los que estaban en
Tesalónica, pues recibieron la palabra con
toda solicitud, escudriñando cada día las escrituras para ver si esas cosas
eran así. Así que creyeron muchos de ellos, y mujeres griegas de distinción y
no pocos hombres. (Hechos 17: 11,12
RV60)
Por favor note que la misma palabra Griega
traducida como recibieron en Lucas
8:13 también se encuentra en Hechos 8:14, 11:1 y 17:11. Lucas 8:13 se refiere a la gente que había
experimentando una salvación verdadera, al igual que estas otras Escrituras lo
hacen porque tal gente recibió la
palabra. Aún más el pasaje de Lucas 8:13
dice dejaron de creer.
Volviendo a Juan 8:51 y 11:25,26, el Señor compartió los mismos hechos
que aquellos descritos en una escritura distinta, también de Juan:
Ciertamente les aseguro que el que cree
tiene vida eterna. Yo soy el pan de vida. Los antepasados de ustedes
comieron el maná en el desierto, y sin embargo murieron. Pero éste es el pan
que baja del cielo; el que come de él, no muere. Yo soy el pan vivo que
bajó del cielo. Si alguno come de este pan, vivirá para siempre. Este
pan es mi carne, que daré para que el mundo viva. (Juan
6:47-51)
Por favor note que la palabra cree en v. 47 también está en tiempo continuo en el Griego. Creer en Jesús se compara a comer el pan de vida, el cual previene la muerte
espiritual, y le permite a uno vivir para
siempre. Comemos este pan al continuar
o mantener nuestra fe sumisa en Jesús, esa misma verdad que se muestra en Juan
11: 25, 26. Cuando alguno continúa
creyendo, él guardará la palabra de Dios, (o sea) la prevención
al justo de morir espiritualmente, como está escrito en Juan 8:51.
En otro lugar, el Señor habló a aquellos que estaban al borde de la
muerte espiritual en Apocalipsis 3:2 NVI.
¡Despierta! Reaviva lo que aún es
rescatable, pues no he encontrado que tus obras sean perfectas delante de
mi Dios.
Por favor note que era la responsabilidad de
aquellos que tenían algo que aún es
rescatable el reavivar espiritualmente
por si mismos. Dios no lo iba a hacer
por ellos, aún cuando era Su voluntad que fuesen fortalecidos. La negligencia espiritual y pereza del justo
puede ser fatal.
El pasaje de Apocalipsis 3:2 es similar a la
advertencia dada por el Señor en el capítulo anterior a los Cristianos fieles:
No tengas miedo de lo que estás por sufrir. Te
advierto que a algunos de ustedes el diablo los meterá en la cárcel para
ponerlos a prueba, y sufrirán persecución durante diez días. Sé fiel hasta
la muerte, y yo te daré la corona de la vida. El que tenga oídos, que oiga
lo que el Espíritu dice a las iglesias. El que salga vencedor no sufrirá
daño alguno de la segunda muerte. (Apocalipsis
2:10,11 NVI)
Ciertamente, la muerte espiritual se infiere
debido a que Jesús advirtió a los Cristianos files en Esmirna a que continuaran
siendo fieles hasta la muerte (para vencer),
para que ellos no fueran dañados en
absoluto por la segunda muerte. La
segunda muerte es otro nombre para el lago
de fuego (Apocalipsis 20:14; 21:8 NVI).
¿Que pues sucede a la persona con vida espiritual (un Cristiano) quien
no es fiel hasta el fin de su vida? Morirá
espiritualmente. Esta posibilidad de que
el justo muera espiritualmente es reiterada una vez más por el Señor mismo,
pero termina gozosamente porque se arrepiente y regresa a la salvación:
Porque este hijo mío estaba muerto, pero
ahora ha vuelto a la vida; se había perdido, pero ya lo hemos encontrado.'
Así que empezaron a hacer fiesta. (Lucas 15:24 NVI)
Pero teníamos que hacer fiesta y alegrarnos,
porque este hermano tuyo estaba muerto, pero ahora ha vuelto a la vida; se
había perdido, pero ya lo hemos encontrado. (Lucas 15:32 NVI)
Por favor note que el hijo prodigo estaba muerto espiritualmente y perdido al mismo tiempo, cuando se
encontraba en inmoralidad sexual y en vida descarriada. Después que se arrepintió vivió de nuevo. Esas palabras son muy importantes. Dice de
nuevo. Esto significa que tenía una
vida espiritual antes de haber dejado al Padre para entregarse a la vida loca y
a la sexualidad inmoral. Volvió a tener
esa misma vida espiritual cuando se arrepintió y regreso a servir al Padre. En otras palabras, era justo y aún así murió
espiritualmente a través del pecado (se perdió) y después se volvió
espiritualmente vivo de nuevo cuando
se volvió de su maldad para servir a Dios.
(esta es la enseñanza de Jesús no alguna enseñanza de alguna persona
sectaria o de salvación por obras.) He ahí, mientras Jesús enseñó en otros lados
que uno pasa de la muerte espiritual a la vida espiritual en el punto de nacer
de nuevo, también enseñó que la misma persona puede pasar de nuevo de la vida
espiritual a la muerte espiritual a través del pecado, como le pasó al hijo
pródigo.
Esta misma verdad acerca de la muerte
espiritual del justo, es apoyada por el Apóstol Juan en su primer epístola:
Si alguno ve a su hermano cometer un pecado
que no lleva a la muerte, ore por él y Dios le dará vida. Me refiero a quien
comete un pecado que no lleva a la muerte. Hay un pecado que sí lleva a la
muerte, y en ese caso no digo que se ore por él. (1 Juan
5:16 NVI)
Juan escribió acerca de la muerte espiritual
del justo aquí. Dijo que el pecado
traería lo que le pasó a Adán, así como al hijo prodigo. Otro ejemplo definitivo de la muerte del
hombre justo, pero no físicamente, fue del Rey David cuando hizo el mal. Ezequiel advirtió que tal persona justa morirá, aún así David continuó viviendo físicamente al igual que Adán y el hijo
pródigo. Por supuesto, estos hechos
se oponen por los maestros de la seguridad eterna que quieren que creamos la
enseñanza del diablo, como esta descrito en Génesis 3:4. Están de acuerdo con el diablo y tratan de
confundir el tema diciendo que la muerte
en 1 Juan 5:16 es muerte física, poniendo a Ananías y a Safira como
ejemplos. En otras palabras, creen que
Dios en su ira por su pecado de mentir al Espíritu Santo los mató en su maldad
no-arrepentida y los galardonó al llevárselos más rápido a Su reino, el cual
esta reservado únicamente para los justos
y puros de corazón. Al enseñar de este modo los maestros de
seguridad eterna no solo predican una licencia a la inmoralidad, sino que
también contradicen aún otra Escritura, la cual demuestra que todos los mentirosos se irán al lago de fuego:
Pero los cobardes, los incrédulos, los
abominables, los asesinos, los que cometen inmoralidades sexuales, los que
practican artes mágicas, los idólatras y todos los mentirosos recibirán
como herencia el lago de fuego y azufre. Ésta es la segunda muerte.
(Apocalipsis 21:8 NVI)
Por alguna razón los maestros de la seguridad
eterna conscientemente ignoran las Escrituras que demuestran que Dios algunas
veces golpea al malvado (o al no salvo) con muerte física por su pecado:
Pero al
Señor no le agradó la conducta del primogénito de Judá, y le
quitó la vida. (Génesis 38:7)
Por último pero nada insignificante, no olvidemos a las viudas de 1 Timoteo 5:6, de las cuales Pablo escribió:
Pero la que se entrega a los placeres, viviendo esta muerta.
Inmediatamente después, se refiere a algunas viudas que se volvieron
de su dedicación a Cristo (v.11) para
seguir a Satanás (v.15) Observe:
Pablo conoció a esas viudas que no murieron físicamente, aún así estaban
muertas (espiritualmente) debido a
sus pecados. Esta pasaje no se refiere a
esos nunca salvos, como podemos asumir podría ser el caso en Lucas 9:60 y Mateo 8:22, sino a aquellos que estaban una
vez vivos espiritualmente como el hijo pródigo, porque anteriormente estaban dedicados a Cristo y después se alejaron
de El.
Green va a 1 Timoteo. 5:6 NVI, como sigue:
En
cambio, la viuda que se entrega al placer ya está muerta en vida.
Estimado lector, no se deje
engañar por aquellos que imitan la primer mentira del diablo a nuestra
generación, los maestros de la seguridad eterna. La Biblia aclara que el muerto morirá espiritualmente, si hacen el mal,
como Adán, el Rey David, el hijo pródigo y las viudas de 1 Timoteo 5:6, lo cual
es también una enseñanza clara de Ezequiel.
Si usted es un Cristiano verdadero, debe vivir fielmente siguiendo a
Jesús y soportando la persecución por el hecho de vivir santamente hasta el fin
de su vida para entrar al reino de Dios.
No se deje engañar por los falsos maestros que lo quieren convencer de
lo contrario. Mucho más información respecto al
tema de la seguridad se encuentra en nuestra sección de la pagina web sobre la
seguridad del creyente; http://www.evangelicaloutreach.org/seguridadcreyentes.htm
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