La Gracia, la Verdadera y la Falsa
(Capítulo 10 del libro, "La Seguridad Condicional del Creyente" por Dan Corner. Está otorgado el permiso para reproducir este capítulo en su integridad.
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El estudio de la gracia es extremadamente importante en lo que concierne a la seguridad del creyente. Desafortunadamente, la palabra gracia (charis) no es un término que esté concisamente definido en las Escrituras como nosotros desearíamos. Y porque no lo está, algunos han hecho errar a otros acerca de su significado. Strong define la gracia como:
Aceptable, beneficio, favor, regalo, gracia, gracioso, liberalidad de gozo, complacencia, gracia (s - digno de acción de gracias).(1)
Sin embargo, hay aun formas en las que nosotros podemos más específicamente aprender lo que la gracia es y lo que no es. Como sucede con otros tópicos bíblicos, debemos considerar muchas Escrituras para obtener un entendimiento más preciso. Permítame probarle esto comenzando con el más comúnmente citado pasaje acerca de la gracia:
Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe. Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas (Efesios 2:8-10, Versión Reina-Valera, Revisión 1960).
Pero después en la misma epístola, el mismo maestro de la gracia también escribió:
Porque sabéis esto, que ningún fornicario, o inmundo, o avaro, que es idólatra, tiene herencia en el reino de Cristo y de Dios. Nadie os engañe con palabras vanas, porque por estas cosas viene la ira de Dios sobre los hijos de desobediencia. No seáis, pues, partícipes con ellos. (Efesios 5:5-7).
Similarmente, vamos a considerar Romanos 11:6, otro pasaje clave acerca de la gracia citado frecuentemente por los que proponen la doctrina de UVSSS:
Y si por gracia, ya no es por obras; de otra manera la gracia ya no es gracia. Y si por obras, ya no es gracia; de otra manera la obra ya no es obra.
Asimismo como antes, en la misma epístola escrita por el mismo maestro de la gracia, tenemos Romanos 2:7-9:
Vida eterna a los que, perseverando en bien hacer, buscan gloria y honra e inmortalidad, pero ira y enojo a los que son contenciosos y no obedecen a la verdad, sino que obedecen a la injusticia; tribulación y angustia sobre todo ser humano que hace lo malo, el judío primeramente y también el griego.
A causa de la forma en que muchos entienden la gracia hoy, ellos o bien inconscientemente no toman en cuenta las palabras de Pablo en Efesios capítulo cinco y Romanos dos o bien tienden a clasificarlas como legalismo, esclavitud, cultismo o alguna forma de salvación por medio de obras.
Por esta inhabilidad para reconciliar la gracia de Efesios 2:8-9 con Efesios 5:5-7, y Rom. 11:6 con Rom. 2:7-9, debería ser inmediatamente obvio que algo está seriamente errado en el evangelio de la gracia de la actualidad, como es comúnmente entendido.
Vamos a echar una ojeada a lo que está siendo enseñado acerca de la gracia y su conexión con UVSSS.
La Gracia como es enseñada hoy en día
En lo que concierne a las multitudes, la gracia es exactamente lo que los siguientes maestros han declarado que es:
Y yo pienso acerca de cuántas personas se sientan en las iglesias semana tras semana y nunca oyen nada acerca de la sangre, nunca oyen nada acerca de la cruz, nunca oyen nada acerca de la gracia del Dios Todopoderoso. Usted ve, no son solamente buenas noticias. Son buenas noticias acerca de Jesucristo, quién pagó nuestra deuda de pecado totalmente a un Dios santo que requería muerte por el pecado y derramamiento de su sangre, satisfizo ese requerimiento, y lo hizo posible para que usted y yo fuéramos aceptados en los ojos de Dios y estar eternamente seguros en él. Por eso lo llamó la gracia de Dios.(2)
Negar la eterna seguridad del creyente es retar el carácter eterno de las riquezas de la gracia divina, y suponer que el mismo hijo de Dios puede fallar en Aquél en que nosotros nos afirmamos.(3)
Así, la doctrina de la eterna seguridad podría decirse que es la piedra angular del arco de las doctrinas de la gracia, o podría ser comparada al hilo principal de una tela en la que las otras doctrinas de la gracia no son sino parte de la trama. Quiten la doctrina de la eterna seguridad y el arco se cae, o la tela se rompe.(4)
Lo que el evangelio hace es asegurarnos que somos salvos, eternamente salvos, por mera gracia, a través de la fe solamente.
Es porque nosotros creemos en la salvación por la gracia a través de la fe sin obras que podemos descansar tan confiadamente. El evangelio sobre el que "una vez salvos, siempre salvos" descansa, es por gracia, a través solamente de la fe.(5)
¡Qué gracia ésta que puede darnos no solamente perdón y vida eterna por medio de la fe sola sino también garantizarnos que el Dador nunca renegará de Su regalo! ¡Ni tampoco podemos nosotros devolverlo aun cuando tratáramos!(6)
Pero cuando usted toma la decisión de creer en el Señor Jesucristo, usted entra en un sistema que depende enteramente de Dios. Por eso Efesios 2:8,9 dice que por gracia sois salvos por medio de la fe, y esto no de vosotros mismo, sino que es don de Dios, no por obras para que nadie se gloríe. La gracia significa que todo depende de Dios. La gracia significa que Dios no está comprometido a darle a usted ninguna cosa, aparte de su mérito, aparte de su habilidad y aparte de sus obras. Así, la gracia se convierte en un asunto de mayor importancia en la doctrina de la eterna seguridad.(7)
Una vez que usted es hijo de alguien, siempre será su hijo. Una vez que usted nace en la familia de Dios, usted siempre será un miembro de la familia de Dios. Usted no puede cambiar su nacimiento espiritual nunca más como usted no puede cambiar su nacimiento físico. Usted puede desear en algún momento cambiar de familia. Quizás usted ha sido disciplinado; quizás ha habido resentimientos; sin embargo es imposible cambiar la familia en la cual usted nació físicamente. De igual manera, y mucho más importante, usted no puede cambiar la familia en la cual usted nació espiritualmente. En el momento en que usted creyó en Jesucristo como Señor y Salvador, usted nació dentro de la familia de Dios. En ese punto, usted pasó a ser hijo de Dios, y por toda la eternidad usted permanecerá siendo hijo de Dios. Esta es la gracia de Dios. No hay nada que usted pueda hacer para alterarlo.(8)
Toda la confusión acerca del asunto de la eterna seguridad desaparecería de su mente si solamente usted pudiera tener claro lo que la gracia significa. La Salvación es por gracia a través de la fe y no por obras. Nosotros no somos salvos porque seamos buenos, ni estamos perdidos porque seamos malos. Un hombre que verdaderamente haya nacido de nuevo es salvo para siempre y está tan seguro de ir al cielo como si ya hubiera estado allí por diez mil años. El puede caer en pecado; y puesto que la carne en el creyente no ha sido cambiada ni un ápice y es tan corrupta como siempre, el puede hacer cosas muy perversas. David, por ejemplo, fue culpable de adulterio y asesinato después que fue salvo.(9)
De todo esto, es evidente cómo la versión de la gracia de la que estamos inundados hoy, está inseparablemente vinculada a UVSSS. De hecho, los cinco puntos del Calvinismo (TULIP) se denominan las doctrinas de la gracia.(10)
Vamos a comparar la gracia de UVSSS con la palabra de Dios para que podamos ver cómo suena según la Escritura. Esto nos llevará a una serie de preguntas. A continuación está la primera pregunta:
¿Nos obliga la Verdadera Gracia a Permanecer?
Y justamente esta misma semana, alguien explicándoles esto a ellos dijo: - Finalmente y como si ellos no hubieran oído nada, yo dije: "Bien, oren para que yo permanezca". ¿Permanezca en qué? Y yo te digo esto, amigo mío, créeme, no quisiera ser crítico por nada del mundo. No hay nada para usted en qué tenga que permanecer. ¿Sabe usted por qué? Por la mano omnipotente de un Padre amoroso lo tiene a usted sujeto doblemente. Dios el Padre y Dios el Hijo lo tienen a usted en su mano, en la mano de ellos. Y, mi amigo, que usted se suelte o no, nada tiene que ver con esto. En ningún lugar la Biblia dice: "Permaneced."(11)
Millares de Cristianos profesantes en los Estados Unidos solamente deben haber oído al Dr. Stanley ofrecer esa enseñanza relacionada con UVSSS. El enseña que la Biblia no dice que nosotros debemos permanecer. Su razón para esto es que Dios nos tiene en su agarre omnipotente. Por lo tanto, sin importar el que nosotros permanezcamos asidos a su mano o no, nosotros continuaremos estando sujetos.
¿Es ése realmente el mensaje de la Biblia o una distorsión sutil y peligrosa de la verdad, aun cuando suene buena y parezca exaltar a Dios?
(Uno pudiera preguntarse cómo uno puede ser sostenido por un doble agarre por el Omnipotente Dios y aun haber naufragado completamente en su fe, como Stanley está convencido por Hodges de que puede ocurrir. ¡Seguramente que para él y para otros que proponen el UVSSS esto es razonable!).(12)
Sin duda alguna, los escritores inspirados del Nuevo Testamento sabían que Dios es omnipotente, pero ellos ¿llegaron a la misma conclusión a la que Stanley llegó acerca de la sujeción y de la permanencia? Si los maestros de UVSSS de nuestros días tienen razón en cuanto a la gracia, entonces nosotros nunca deberíamos leer ni una sola Escritura que hablara acerca de que el creyente deba sujetarse a algo.
Más aún, de acuerdo a los postulados hechos por otros maestros de UVSSS, sujetarse a algo erradicaría automáticamente a la gracia de su identidad en cuanto a gracia y la pondría bajo el título de obras.
Otra vez, ¿es esto lo que los maestros originales de la gracia sugirieron o es esto una distorsión de la verdadera gracia mencionada en la Biblia? Recuerde ahora, el Dr. Stanley, y su mensaje de gracia vinculado a UVSSS, dice que la Biblia no dice en ninguna parte: "Permaneced." Vamos a probar esta enseñanza con la Escritura:
¿Dice la Gracia Verdadera que hay que Permanecer o Mantener o Retener o Echar Mano o Guardar?
Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en él: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos (Juan 8:31).
Por el cual asimismo, si retenéis la palabra que os he predicado, sois salvos, si no creísteis en vano (1 Corintios 15:2).
Pelea la buena batalla de la fe, echa mano de la vida eterna, a la cual asimismo fuiste llamado, habiendo hecho la buena profesión delante de muchos testigos (1 Tim. 4:12).
Pero Cristo, como hijo sobre su casa, la cual casa somos nosotros, si retenemos hasta el fin la confianza y el gloriarnos en la esperanza (Hebreos 3:6).
Porque somos hechos partícipes de Cristo, con tal que retengamos firme hasta el fin nuestra confianza del principio (Hebreos 3:14).
Por tanto, teniendo un gran sumo sacerdote que traspasó los cielos, Jesús el Hijo de Dios, retengamos nuestra profesión (Hebreos 4:14).
Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió (Hebreos 10:23).
Pero lo que tenéis, retenedlo hasta que yo venga (Apoc. 2:25).
He aquí, yo vengo pronto, retén lo que tienes, para que ninguno tome tu corona. (Apoc. 3:11).
Entonces el dragón se llenó de ira contra la mujer, y se fue a hacer guerra contra el resto de la descendencia de ella, los que guardan los mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Jesucristo (Apoc. 12:17).
Yo me postré a sus pies para adorarle. Y él me dijo: Mira, no lo hagas; yo soy consiervo tuyo, y de tus hermanos que retienen el testimonio de Jesús. Adora a Dios; porque el testimonio de Jesús es el espíritu de la profecía (Apoc. 19:10).
El mensaje de la gracia de UVSSS no permite ni puede permitir al creyente permanecer y aun llanamente niega que la Biblia enseñe tal cosa. En contraste, hay numerosos pasajes claros que muestran que nuestra responsabilidad cristiana es hacerlo. La razón de esta vasta diferencia se hará más evidente a medida que leamos.
Antes de considerar otro aspecto acerca de la gracia verdadera y su relación con la responsabilidad humana, vamos a revisar las antes mencionadas Escrituras con relación a permanecer, mantener, retener y echar mano.
Querido lector, no se intimide jamás por confesar abiertamente la importancia de una permanencia Cristiana. No deje nunca que nadie le convenza de que esto no está en el Nuevo Testamento para los cristianos o de que esto no está bajo el paraguas de la gracia. Usted tiene muchas Escrituras en las que apoyarse.
¿Dice la Gracia Verdadera, Bíblica y Salvadora que hay que Esforzarse, Procurar, Seguir, Poner Diligencia?
Por favor, pondere las palabras esforzarse, procurar, seguir y poner diligencia en los siguientes pasajes según fueron dados sin titubear por el Señor mismo y por otros maestros de la gracia, como están revelados en la Biblia. Este es el último estándar que tenemos para comparar todas las enseñanzas y probar si son sanas (2 Tim. 3:16,17 con ref. a 1 Tes. 5.21). Si nosotros entendemos la verdadera gracia, como ellos lo entendieron en el primer siglo del Cristianismo, no debemos vacilar en proclamar lo mismo:
Esforzaos a entrar por la puerta angosta; porque os digo que muchos procurarán entrar, y no podrán (Lucas 13:24).
Procuremos, pues, entrar en aquel reposo, para que ninguno caiga en semejante ejemplo de desobediencia (Hebreos 4:11).
Seguid la paz con todos y la santidad sin la cual nadie verá al Señor (Hebreos 12:14).
Vosotros también, poniendo toda diligencia por esto mismo, añadid a vuestra fe, virtud; a la virtud, conocimiento (2 Pedro 1:5).
Por lo cual, oh amados, estando en espera de estas cosas, procurad con diligencia ser hallados por él sin mancha e irreprensibles, en paz (2 Pedro 3:14).
Una vez más, por favor observe las palabras de Jesús según usted las lee en Lucas 13:24. El Señor dijo que nosotros debemos intensa y continuamente esforzarnos hasta que verdaderamente entremos por la puerta angosta, es decir, en el verdadero Reino. ¡El mismo Jesús que nos dio Juan 3:16 y Juan 10:27,28, nos dijo esto!
En contraste, los maestros de la gracia en nuestros días, están diciendo algo diferente:
Tengan confianza en su seguridad en Cristo. No depende de ustedes, de sus esfuerzos, o de sus sentimientos.(13)
El creyente no hace nada para asegurar su salvación. Según Su propio propósito, Dios lo asegura para nosotros. El creyente no lo asegura y ciertamente no puede mantenerlo.(14)
Si yo debo hacer algo o no debo hacerlo para guardarme de perder mi salvación, la salvación no sería por fe sino por obras (las itálicas son de el).(15)
El verdadero evangelio cae bajo ataque cuando la eterna seguridad del creyente es cuestionada. Colocar la responsabilidad de mantener la salvación sobre el creyente es añadir obras a la gracia. La salvación no sería ya un regalo. Sería un intercambio -- nuestra fidelidad por Su fidelidad.
Este es un grito muy distante de las buenas nuevas que Jesús predicó y que Pablo proclamó.(16)
Mientras que la enseñanza de la gracia en este tiempo presente, es decir vinculada con UVSSS, nos dirá que será mejor que no hagamos ningún esfuerzo (o algo parecido) para mantener nuestra salvación, ¡la Santa Biblia claramente enseña algo diametralmente opuesto a eso, como fue justamente demostrado! Otra vez, esto muestra que ¡debe haber algo seriamente equivocado en el mensaje de la gracia de nuestros días.
¿Declara la enseñanza de la Gracia Verdadera que hay que Guardarse, Mirar por uno mismo, Conservarse, Levantar, Refrenarse, Afirmar?
Similarmente a nuestro esforzarnos y procurar y seguir y poner toda diligencia, las palabras estar, guardar, mirar, tener, mantener el fervor, conservar, levantar, ser, refrenar, afirmar, también revelan la gracia real de Dios que está en conflicto con la falsa:
Estén ceñidos vuestros lomos, y vuestras lámparas encendidas (Lucas 12:35).
El que ama su vida, la perderá; y el que aborrece su vida en este mundo, para vida eterna la guardará (Juan 12:25).
Por tanto, mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la iglesia del Señor, la cual él ganó por su propia sangre (Hechos 20:28).
Y por esto procuro tener siempre una conciencia sin ofensa ante Dios y ante los hombres (Hechos 24:16).
En lo que requiere diligencia, no perezosos; fervientes en espíritu, sirviendo al Señor (Romanos 12:11).
Por lo cual, levantad las manos caídas y las rodillas paralizadas (Hebreos 12.12).
Sean vuestras costumbres sin avaricia .... (Hebreos 13:5).
Si alguno se cree religioso entre vosotros, y no refrena su lengua, sino que engaña su corazón, la religión del tal es vana. La religión pura y sin mácula delante de Dios el Padre es ésta: Visitar a los huérfanos y a las viudas, y guardarse sin mancha del mundo (Santiago 1:26,27).
Hijitos, guardaos de los ídolos (1 Juan 5:21).
Conservaos en el amor de Dios, esperando la misericordia de nuestro Señor Jesucristo para vida eterna (Judas 21).
Sé vigilante, y afirma las otras cosas que están para morir; porque no he hallado tus obras perfectas delante de Dios (Apoc. 3:2).
Mientras que los maestros de UVSSS colocan toda la responsabilidad de estar, guardar, mirar, tener, mantener el fervor, conservar, levantar, ser, refrenar y afirmar solamente en Dios, el Señor Jesús, Pablo, Juan, Santiago y Judas ¡lo enseñaron de otro modo! Con todos estos versículos en la mente, podemos concluir que nosotros somos guardados por Dios en la medida en que nos guardamos a nosotros mismos, somos conservados por Dios cuando nos conservamos a nosotros mismos, somos afirmados por Dios cuando nos afirmamos a nosotros mismos, etc. Si fuera solamente una responsabilidad de Dios, cada uno estaría perfectamente guardado, perfectamente conservado, perfectamente fortalecido. Esto significaría que no habría naufragios en la fe o gente que necesitara ser espiritualmente fortalecida o conservada o guardada o refrenada o afirmada en cualquier forma.
¿Qué es la Verdadera Gracia de Dios
según el Apóstol Pedro?
Parece que el Apóstol Pedro compartía la misma preocupación que Judas y Pablo tenían en cuanto a la enseñanza sobre la falsa gracia que existía ya en aquel entonces (Judas 3,4; Efesios 5:5-7). Pedro escribió:
Os he escrito brevemente, amonestándoos, y testificando que ésta es la verdadera gracia de Dios, en la cual estáis (1 Pedro 5:12).
Ese versículo es un importante sumario de la Primera Epístola de Pedro en su integridad. El dijo que su epístola, como un todo, es la verdadera gracia de Dios. Por lo tanto, para obtener un entendimiento pleno de lo que los apóstoles originales enseñaron sobre la gracia, debemos examinar especialmente esta epístola.
Lo que sigue es lo que el Apóstol Pedro dijo acerca de la verdadera gracia de Dios, como existía en el Cristianismo del primer siglo y fue escrito para los Cristianos. Como escribió el Apóstol Pedro, "Esta es la verdadera gracia de Dios, en la cual estáis".
Sed sobrios y esperad por completo en la gracia que se os traerá cuando Jesucristo sea manifestado (1 Pedro 1:13, todos los versículos de esta lista son de la Reina-Valera 1960).(17)
Como hijos obedientes, no os conforméis a los deseos que antes teníais estando en vuestra ignorancia (1:14).
Sino, como aquél que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir; porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo (1:15,16).
Conducíos en temor todo el tiempo de vuestra peregrinación (1:17).
Habiendo purificado vuestras almas por la obediencia a la verdad, mediante el Espíritu, para el amor fraternal no fingido, amaos unos a otros entrañablemente, de corazón puro (1:22).
Desechando, pues, toda malicia, todo engaño, hipocresía, envidias, y todas las detracciones, desead, ... la leche espiritual (2:1,2).
Que os abstengáis de los deseos carnales, que batallan contra el alma (2:11)
Manteniendo buena vuestra manera de vivir, ... para que en lo que murmuran de vosotros como malhechores, glorifiquen a Dios en el día de la visitación, al considerar vuestras buenas obras (2:12).
Por causa del Señor someteos a toda institución humana ... (2:13).
Porque ésta es la voluntad de Dios: que haciendo bien, hagáis callar la ignorancia de los hombres insensatos (2:15).
Como libres, pero no como los que tienen la libertad como pretexto para hacer lo malo (2:16).
Honrad a todos. Amad a los hermanos. Temed a Dios. Honrad al rey (2:17).
... muertos a los pecados, vivamos a la justicia (2:24).
Finalmente, sed todos de un mismo sentir, compasivos, amándoos fraternalmente, misericordiosos, amigables (3:8).
No devolviendo mal por mal, ni maldición por maldición... (3:9).
Porque: el que quiera amar la vida, y ver días buenos, refrene su lengua de mal y sus labios de hablar engaño (3:10).
Apártese del mal, y haga el bien; busque la paz y sígala (3:11).
Sino santificad al Dios el Señor en vuestros corazones, y estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ... teniendo buena conciencia ... (3:15,16).
Puesto que Cristo ha padecido por nosotros en la carne, vosotros también armaos del mismo pensamiento (4:1).
Para no vivir el tiempo que resta en la carne, conforme a las concupiscencias de los hombres (4:2).
Sed, pues, sobrios, y velad en oración (4:7).
Y, ante todo, tened entre vosotros ferviente amor... (4:8).
Hospedaos los unos a los otros sin murmuraciones (4:9).
Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros ... (4:10).
Sino gozaos por cuanto sois participantes de los padecimientos de Cristo ... (4:13).
De modo que los que padecen según la voluntad de Dios, encomienden sus almas al fiel Creador, y hagan bien (4:19).
Estad sujetos a los ancianos ... revestíos de humildad (5:5).
Humillaos ... (5:6).
Sed sobrios y velad (5:8).
Al cual (al diablo) resistid firmes en la fe (5:9).
1. James Strong, The Exhaustive Concordance of the Bible [La concordancia exhaustiva de la Biblia] (Nashville: Abindgon, 1976), Diccionario griego del Nuevo Testamento, p. 77, # 5485.
2. Charles Stanley (Atlanta, Georgia: In Touch Ministries, 1993), Grace: God's Second Chance, The Gospel of the Grace of God [Gracia: La segunda oportunidad de Dios, El evangelio de la gracia de Dios]. Cinta de audio # 6, RC283.
3. Lewis Sperry Chafer, Salvation [Salvación] (Grand Rapids, Michigan: Zondervan Publishing House, 1971, renovado 1945, 11a impresión, 1976), p. 97.
4. J.F. Stombeck, Shall Never Perish [Nunca perecerán] (Grand Rapids, Michigan: Kregel Publications, 1991), p. 32.
5. R.T. Kendall, Once Saved, Always Saved [Una vez salvo, siempre salvo] (Chicago: Moody Press, 1985), p. 53.
6. Charles C. Ryrie, So Great Salvation [Una salvación tan grande] (Victor Books, 1989), p. 144.
7. R.B. Thieme, Jr., Doctrines/Eternal Security, Book of Life, lesson 138- Rev. 3:5b, 1981 Revelation [Doctrinas/Seguridad eterna, Libro de la Vida, lección 138- Apocalipsis 3:5b, 1981, Apocalipsis], 27 de mayo de 1982.
8. R.B. Thieme, Jr., The Prodigal Son [El hijo pródigo] (Houston, Texas: R.B. Thieme, Jr. Bible Ministries, 1974), pp. 5,6.
9. William L. Pettingill, Bible Questions Answered [Preguntas bíblicas contestadas] (Grand Rapids, Michigan: The Zondervan Corporation, 1979), pp. 91,92.
10. New Geneva Study Bible, NKJV [Nueva Biblia de estudio Ginebra, Nueva Versión del Rey Jaime] (Thomas Nelson Publishers, 1995), p. 2040.
11. Charles Stanley (Atlanta, Georgia: In Touch Ministries, 1990), Eternal Security: You Can Be Sure! [Seguridad eterna: ¡Usted puede estar seguro!], cinta de audio # 3, MH190.
12. Charles Stanley, Eternal Security: Can You Be Sure? [Seguridad eterna: ¿Puede usted estar seguro?] (Oliver-Nelson Books, 1990), p. 91.
13. Robert P. Lightner, Sin, the Savior, and Salvation [Pecado, el Salvador y la salvación] (Nashville: Thomas Nelson Publishers, 1991), p. 247.
14. John MacArthur, Jr., God: Coming Face to Face With His Majesty [Dios: acercándonos cara a cara con su majestad] (Victor Books, 1993), p. 32.
15. Stanley, Eternal Security: Can You Be Sure? [Seguridad eterna: ¿Puede usted estar seguro?] , p. 4.
16. Ibídem, p. 192.
17. Todos los versículos de esta lista están tomados de la versión Reina-Valera, revisión de 1960.
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