El idea de la infalibilidad Papal es una de las principales diferencias entre el Catolicismo y el
Protestantismo. Muy pocos parecen estar concientes de las terribles implicaciones de este dogma
Católico. Esperamos que este breve tratado les ilumine. En cuanto a la infalibilidad papal. La Iglesia
Católica Romana de hoy dice:

"El Pontífice Romano, cabeza del colegio de obispos, disfruta de esta infalibilidad en virtud
de su oficio, cuando, como supremo pastor y maestro de todos los fieles -- quien confirma
a sus hermanos en la fe -- proclama a través de un acto definitivo una doctrina
perteneciente a la fe o a la moral" (El Catecismo de la Iglesia Católica, Publicaciones Liquori, 1994, p. 235).
De la misma manera, el Concilio Vaticano II declaró lo siguiente
acerca de la infalibilidad papal (todo el énfasis es nuestro):
"La infalibilidad, sin embargo, con la que el divino redentor
quiso dotar a su Iglesia al definir doctrinas pertenecientes
a la fe y la moral, es co-extensiva con el depósito de
revelación, que debe ser religiosamente guardado y
lealmente y valientemente expuesto. El Pontífice Romano,
cabeza del colegio de obispos, disfruta de esta
infalibilidad en virtud de su oficio, cuando, como
supremo pastor y maestro de todos los fieles -- quien
confirma a sus hermanos en la fe (cf. Lk. 22:32) --
proclama en una decisión absoluta una doctrina
perteneciente a la fe y la moral" (Vol. 1, p. 380).
"Creemos en la infalibilidad de la que disfruta el Sucesor de Pedro cuando habla
ex cátedra como pastor y maestro de todos los fieles, infalibilidad de la cual disfruta
además todo el Episcopado cuando ejerce con él el supremo magisterio" (Vol. 2, p. 392).
"Esta leal sumisión de la voluntad y del intelecto debe rendirse, en manera especial, a la auténtica autoridad para la enseñanza que tiene el Pontífice Romano, aún cuando él no hable ex cathedra de forma tal, de hecho, que su suprema authoriad magisterial sea reconocida con respeto, y que uno sinceramente se adhiera a las decisiones hechas por él en conformidad con su manifiesto pensamiento e intención ..." (Vol. 1, p. 379).
Para el Católico Roman, declaración "ex cátedra" (En
Latín: desde el estrado) son tan infalibles como la Biblia.
Aunque son raras, las siguientes son tres aseveraciones "ex
cátedra" o declaraciones "infalibles" del Catolicismo Romano,
colocadas juntamente con la autoridad de la Biblia. (Todo el
énfasis es nuestro):
A lo largo de las Escrituras, se nos advierte con frecuencia de los falsos profetas y falsos líderes espirituales (Mt. 7:15; 24:11; Rom. 16:18; 2 Cor. 11:13; Ef. 4:14; 1 Tim. 4:2; 2 Tim. 3:13; 4:3; Tit. 1:10, 2 Jn. 7; 1 Jn. 4:1; etc.). ¿Qué puede uno concluír, excepto que lo que todos esos Papas han dicho en cuanto a la salvación, va a la par con lo que los fundadores del Mormonismo, los Testigos de Jehovah, los Adventistas del Séptimo Día, y lo que otros probados falsos profetas han declarado? Todo tiene que ser rotundamente rechazado, no sólo como un error, sino como un error mortal -- aún "condenable herejía" (2 Pe. 2:1)!
Más aún, en directo contraste con estas "infalibles" declaraciones, la
Iglesia Católica Romana está diciendo ahora lo siguiente en cuanto a
los Musulmanes. Su contradicción es:
"La relación de la Iglesia con los Musulmanes:
'El plan of
salvación también incluye a aquellos que reconocen al
Creador, en primer lugar entre los que se encuentran los
Musulmanes; estos profesan la misma fe de Abraham, y
junto a nosotros adoran al único, misericordioso Dios, juez
de la humanidad en el día final' " (Catechism of the Catholic Church [El Catecismo de la
Iglesia Católica], Publicaciones Liquori, 1994, p. 223).
El Credo del Concilio de Trento (1564) resume las doctrinas que los Católicos deben creer. En cuanto al Papa, afirma (todo énfasis es nuestro):
"... Yo sin vacilar acepto y profeso todas las doctrinas (especialmente aquellas concernientes a la primacía del Pontífice Romano y su infalible autoridad magisterial) otorgada, definida, y explicada por los sagrados cánones y concilios ecuménicos y especialmente aquellos del más santificado Concilio de Trento (y por el Concilio Vaticano ecuménico). Y al mismo tiempo condeno, rechazo, y anatematizo todo lo que sea contrario a esas proposiciones, y todas las herejías sin excepción, que han sido condenadas, rechazadas, y anatematizadas por la Iglesia. Yo, N., prometo, voto, y juro con la ayuda de Dios, que con la mayor constancia sostengo y profeso esta verdadera fe Católica, fuera de la cual nadie puede salvarse, y la cual yo ahora libremente profeso y verdaderamente sostengo. Con la ayuda de Dios, yo la profesaré enteramente y sin mancha hasta el día de mi último aliento; y, hasta donde mis posibilidades me lo permitan, velaré porque los que estén sujetos a mí, o los que me sean confiados en virtud mi oficio la sostengan, enseñen, y prediquen. Así me ayude Dios y su Santo evangelio" (el énfasis no está en el original). [Las palabras en paréntesis en este párrafo fueron insertadas en la profesión de fe Tridentina por orden del Papa Pío IX en un decreto oficial del Santo Oficio, el 20 de enero de 1877 (Acta Sanctae Sedis, X [1877], pp. 71 ff.).]Si usted se considera "Católico" y rechaza la infalibilidad papal, felicitaciones: ¡Va por el camino correcto! Pero de acuerdo al Credo del Concilio de Trento, ¡usted no es un verdadero Católico como ellos lo definen! Más aún, usted está apoyando indirectamente este dogma en el que usted no crée, con su presencia y donaciones financieras. ¡Esto le hace a usted parcialmente responsable del daño espiritual que se produce!
En conclusión, cuatro importantes observaciones pueden hacerse en cuanto a la infalibilidad papal:
Para más información acerca del Catolicismo, comuníquese con nostros a través de uno de los puntos de contacto indicados en la portada de este tratado.
Información sobre religión en Español
Red: www.evangelicaloutreach.org/spanish.htm